FERROL360 | Martes 20 de enero de 2026 | 14:15
El Gobierno central y el sector pesquero alcanzaron ayer en Madrid un principio de acuerdo que permitió desconvocar la huelga general de los pescadores, tras una jornada de movilizaciones históricas en toda España. El pacto introduce flexibilizaciones clave en la aplicación del Reglamento de Control de la Pesca de la Unión Europea, una normativa que había provocado un fuerte rechazo, especialmente entre la pesca artesanal.
El acuerdo se cerró en una reunión celebrada a las 16.00 horas entre representantes de las cofradías y la Secretaría General de Pesca, después de que por la mañana centenares de profesionales del mar se concentrasen en puertos como O Parrote, en A Coruña, y paralizasen la flota y las lonjas.
Qué cambia tras el acuerdo
Entre las principales medidas pactadas destaca que los errores u omisiones en el diario electrónico de a bordo para especies con capturas inferiores a 50 kilos no serán considerados infracción, siempre que la declaración final de desembarque en lonja refleje correctamente las cantidades.
Además, la anotación de las capturas por operación de pesca se entenderá cumplida con una comunicación diaria, antes de la llegada a puerto o en el lugar de desembarque, y no tras cada lance. En cuanto a la notificación previa de entrada a puerto, esta podrá realizarse en el momento en que el buque ponga rumbo a puerto, reduciendo así el plazo de las cuatro horas que establecía inicialmente el reglamento europeo.
Tras este compromiso, la flota volvió hoy a la mar, aunque desde el sector se insiste en que el acuerdo es solo un primer paso.
La voz del sector: cautela y preocupación
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores y Mariscadores de Ferrol, Gustavo Chacartegui, valoró el pacto con prudencia y dejó claro que las reivindicaciones continúan.
«Se ha flexibilizado, sí, pero la norma sigue ahí. Lo que conseguimos es que no se sancione mientras la descarga en lonja sea correcta, que es donde realmente existe el control, con básculas homologadas y datos conectados directamente con la Xunta», explicó.
Chacartegui subrayó que el problema de fondo afecta sobre todo a las embarcaciones pequeñas, que constituyen la base de la pesca gallega.
«No se pueden aplicar las mismas normas a un barco factoría que a una lancha de siete metros en la que van un padre y un hijo. Europa no entiende la realidad de la pesca artesanal de Galicia», afirmó.
El patrón mayor advirtió de que muchas de las exigencias burocráticas son inviables en condiciones reales de trabajo, especialmente con mal tiempo.
«No podemos convertir los barcos en oficinas andantes. Hay momentos en los que vas solo, con temporal, levantando el aparejo, y no puedes parar para enviar un aviso informático sin poner en riesgo tu vida», señaló.
Un acuerdo que no cierra el conflicto
Aunque la huelga ha sido desconvocada, Chacartegui insistió en que el sector permanece alerta.
«La ley no se ha derogado, solo se ha suavizado su aplicación. Mañana puede llegar alguien y decidir aplicarla al cien por cien. Por eso hay compañeros que aún desconfían y creen que esto no ha terminado».
El representante del pósito ferrolano recordó además otros problemas estructurales que siguen sin resolverse, como la excesiva burocracia, la falta de relevo generacional, el cierre de servicios del ISM, o la reclamación de un IVA superreducido para el pescado, cuestiones que —según explicó— no se abordaron en profundidad en la reunión de Madrid.
«Cada vez hay más papeles, más recortes y menos apoyo. Este acuerdo alivia la situación, pero la bajura sigue muy tocada y habrá que seguir peleando», concluyó.
El sector confía ahora en que las medidas pactadas sean aceptadas por la Unión Europea y se adapten de forma realista a cada tipo de flota, mientras no descarta nuevas movilizaciones si los compromisos no se traducen en hechos.













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